Identidad

Vives donde vives,
trabajas en lo que trabajas,
hablas como hablas,
comes lo que comes,
llevas la ropa que llevas,
miras las imágenes que ves…

Cada uno vive como puede.
Uno es quien es

“Identidad”…
de una persona,
de una cosa,
de un lugar.

“Identidad”
La palabra en sí me estremece.
Suena a calma, comodidad, satisfacción.
¿Qué es la identidad?
¿Saber de dónde eres?
¿Conocer tu valía?
¿Saber quién eres?
¿Cómo se reconoce la identidad?
Nos estamos creando una imagen de nosotros mismos,
tratamos de parecernos a ella…
¿Es eso lo que llamamos identidad?
¿El acuerdo
entre la imagen que hemos creado
de nosotros mismos
y… nosotros mismos?
¿Quién es ese “nosotros”?

Vivimos en las ciudades.
Las ciudades viven en nosotros…
el tiempo pasa.
Nos mudamos de una ciudad a otra,
de un país a otro.
Cambiamos idiomas,
cambiamos de hábitos,
cambiamos de opiniones,
cambiamos de ropa,
lo cambiamos todo.
Todo cambia. Y deprisa.
Las imágenes sobre todo,
cambian más y más rápidamente,
y se han estado multiplicando a un ritmo infernal desde la explosión que desató la aparición de las imágenes electrónicas.
Las mismas imágenes que están ahora sustituyendo a la fotografía.
Hemos aprendido a confiar en la imagen fotográfica.
¿Podemos confiar en la imagen electrónica?
Con la pintura todo era sencillo.
El original era único y cada copia era una copia, una falsificación.
Con la fotografía y el cine empezó a complicarse.
El original era un negativo.
Sin una copia no existía.
Justo lo contrario.
Cada copia era el original.
Pero ahora con las imágenes electrónicas y el sonido digital ya no existe ni el negativo ni el positivo.
La idea del original está obsoleta.
Todo es una copia.

“Notebook on cities and clothes”, Wim Wenders.

Der grüne Zaun

“The old Kent Road was very crowded on Thursday, the eleventh of October 1928. People spilt off the pavement. There were women with shopping bags. Children ran out. There were sales at drapers’ shops. Streets widened and narrowed. Long vistas steadily shrunk together. Here was a market. Here a funeral. Here a procession with banners upon which was written “Ra – Un”, but what else? Meat was very red. Butchers stood at the door. Women almost had their heels sliced off. Amor Vin- that was over a porch. A woman looked out of a bedroom window, profoundly contemplative, and very still. Applejohn and Applebed, Undert-. Nothing could be seen whole or read from start to finish. What was seen begun – like two friends starting to meet each other across the street – was never seen ended. After twenty minutes the body and mind were like scraps of torn paper tumbling from a sack and, indeed, the process of motoring fast out of London so much resembles the chopping up small of identity which precedes unconsciousness and perhaps death itself that it is an open question in what sense Orlando can be said to have existed at the present moment. Indeed we should have given her over for a person entirely disassembled were it not that here, at last, one green screen was held out on the right, against which the little bits of paper fell more slowly; and then another was held out on the left so that one could see the separate scraps now turning over by themselves in the air; and then green screens were held continuously on either side, so that her mind regained the illusion of holding things within itself and she saw a cottage, a farmyard and four cows, all precisely life-size.”

Orlando, Virginia Woolf. Pg. 151-152, Wordsworth Classics.

sol/suelo/floor

Photograph of his brother, Gustave Caillebotte, with his dog in front of the Louvre, Paris.

 

Parler avec les mots des autres… voilà ce que je voudrais. Ce doit être ça la liberté.

Hablar con las palabras de otros… es lo que desearía. Es lo que debe ser la libertad.

To speak with the words of others… That’s what I’d like. That’s what freedom must be.

Extrait, 1:48:25 – La maman et la putain [1976], Jean Eustache.

Durante los años que estudiaba en la universidad, el váter como lugar de asilo perdió importancia. En vez de él vinieron cada vez más edificios, espacios y lugares. Y en éstos ya no tenia que entrar físicamente. Por regla general bastaba simplemente con que viera «el objeto que necesitaba». Éste podía ser un cobertizo, en alguna parte, para guardar herramientas, la cochera de los tranvías, un autobús que había quedado vacío durante la noche, un búnker subterráneo, aunque estuviera medio destruido por un ataque de sabe Dios qué guerra. La misma función podían cumplir espacios que en realidad, por sí mismos, no eran propiamente tales: la simple vista del espacio vacío que había dejado una rampa, la rampa de carga de una lechería, de una empresa de transportes o simplemente cualquier otra rampa, podía anunciar un posible refugio o una zona donde retirarse, y a veces paneles de carteles de propaganda comercial o electoral convertidos en pirámides si no en verdaderos cobijos eran posibles lugares de permanencia donde uno imaginaba que podía estar a cubierto, sin mojarse y caliente, cuando menos más caliente y más en casa que fuera, al aire libre.

Peter Handke. Ensayo sobre el Lugar Silencioso, Pág. 41.

“Vamos a imaginar que nos perdemos en el desierto de Australia. Nos perdemos y preguntamos a un aborigen cómo se llega a nuestro destino. Este se quedará unos instantes pensando, recordando el camino exacto. Después nos mirará seguro de sí mismo y comenzará a cantar. Cuando acabe, probablemente le volveremos a preguntar.

-Muy bonita la canción, pero ¿podría indicarnos el camino?

El aborigen se marchará ofendido. En su canción estaba el camino”.

Bruce Chatwin. Los trazos de la canción.

suburbia

Is the suffering of others also our own? In thinking that it might in fact be, societies expand the circle of the we.

The environment suddenly shifts in an unforeseen and unwelcome manner.

 

Move to strangeness

 

Human beings need security, order, love, and connection

 

Memories about the past guide this thinking about the future

 

Reactions to a volcano-like event that shook the foundations of the social world.

 

Holding an attitude of benign neglect or cynical indifference

 

A blow to the psyche that breaks through one’s defenses so suddenly and with such brutal force that one can not react to it effectively

 

An important part of the self has disappeared… “We” no longer exist as a connected pair or a linked cells in a larger communal body 

 

Truth goes underground

 

One cannot simply leave behind

 

Buried in the unconscious, the event is experienced irrationally, in the nightmares

 

Denials that insist on looking to the future and forgetting the past

 

Fragmented and polarized social order

 

Bridging the gap between event and representation

 

A spiral of signification

Source:  ALEXANDER_Cultural-Trauma

randomly

“I woke up one day and everything in the apartment had been stolen and replaced with an exact replica. I said to my room-mate, Can you believe this? Everything has been stolen and replaced with an exact replica. He said, Do i know you?

Steven Wright . N.Y. Times.

Random images/ random quotes by Artist David Templeton

“Me desperté un día y todo en el apartamento había sido robado y reemplazado con una réplica exacta. Le dije a mi compañero de habitación, ¿puedes creer esto? Todo ha sido robado y reemplazado con una réplica exacta. Él replicó, ¿te conozco?

Steven Wright . N.Y. Times.

Imágenes al azar/ citas al azar del artista David Templeton

 

Excesiva simetría

“You cannot use a brand new word in an old language because of the very obvious yet always mysterious fact that a word is not a single and separate entity, but part of other words. Indeed it is not a word until it is part of a sentence. Words belong to each other, although, of course, only a great poet knows that the word "incarnadine" belongs to "multitudinous seas.”

V. Woolf

 

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Corcubión, Galicia

Después de un parto prolongado, el cráneo del niño se presenta como un molde del estrecho inferior de la pelvis maternal.

S. Freud, «Un tipo particular de escogencia de objeto en el hombre» (1910), trad. D. Berger. J. La vida sexual. París, PUF, 1969 (ed. revisada y corregida, 1977), p. 50-51.

anamnesis material

un lugar para perder el espacio

resuena siempre en futuro, un hueco sobre el alma.

¡Todo huye! Porosa es mi presencia

y la santa impaciencia también muere.

15-16

¡Rompa el cuerpo esa forma pensativa!

ebria en tu carne azul

17

Paul Valéry, El cementerio marino. Versión de A. Gutiérrez Hermosillo.

Wreckage, 2016

Cada uno es mucha gente.

El poeta es un fingidor.
Finge tan completamente
que finge que es dolor
el dolor que realmente siente.

(Autopsicografía)

Comprendí que las cosas son reales y totalmente diferentes una de otra:
Lo comprendí con los ojos, jamás con el pensamiento.
Comprenderlo con el pensamiento hubiera sido encontrarlas
todas iguales.

(Si, después que yo muera…)

F. Pessoa, Tengo pena y no respondo. Antología poética.

 

Resuena en futuro

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Reflejo sobre ventana de noche

Los pasajes, a veces en su totalidad, a veces sólo en ciertas partes, causan un efecto como de pasado hecho espacio.

1096

Espejos parisinos desde el bar hasta Versalles.

Odaliscas que yacen junto a tinteros, adoradoras que elevan ceniceros como platillos de ofrenda.

1095

El concepto de cultura como el más alto desarrollo de la fantasmagoria. (Figura de la apariencia histórica)

1021

Lo nuevo y siempre igual como las categorías de la apariencia histórica. ¿Qué ocurre con la eternidad?

La disolución de la apariencia histórica debe tener Iugar mediante el mismo movimiento con el que se construye la imagen dialéctica.
Figuras de la apariencia histórica:

I

II Fantasmagoría

III Progreso

 

Viajo paro conocer mi geografía
Nota de un loco. Marcel Réja, EI arte en los locos. París 1907. p. 131

El último viaje del flaneur: la muerte. Meta de este viaje: lo nuevo. (Lo nuevo y siempre igual…)

1018

Un tal Schmidt, fabricante de pianos de Estrasburgo, construyó la primera guillotina.

833

La calle que discurre entre casas. Trayectoria de un fantasma a través de los muros de las casas.

825

El ideal heroico de Baudelaire es andrógino.

814

Jesucristo, al no haber dado su código político, ha dejado su libro incompIeto. Honoré de Balzac. Le cure de village. Carta de Gerard o Grosseléte. ed Sied e XVII.
p. 183

Después del asesinato de Marat, se llamó a Montmartre Mont-Marat. 516

Ése es el anhelo: vivir en el ir y venir y no tener patria en el tiempo.
Rilke, Die fruben gedichte, Leipzig. 1922

565

Walter Benjamin, Libro de los Pasajes.

Enigma

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Corcubión, Galicia

The true has no windows. Nowhere does the true look out to the universe. And the interest in the panoramas is in seeing the true city. ‘‘The city in a bottle’’—the city indoors. What is found within the windowless house is the true. One such windowless house is the theater; hence the eternal pleasure it affords. Hence, also, the pleasure taken in those windowless rotundas, the panoramas. In the theater, after the beginning of the performance, the doors remain closed. Those passing through arcades are, in a certain sense, the inhabitants of a panorama. The windows of this house open out onto them. They can be seen out these windows but cannot themselves look in.

W. Benjamin, The Passagenwerk (Arcades Project, 1927–40), (AP, F°,24)

El concreto interés del panorama consiste en ver la auténtica ciudad, la ciudad en la casa. Lo que hay en la casa sin ventanas, eso mismo será lo verdadero. En lo que hace al pasaje, también es una casa sin ventanas. Las que se abren a él son como palcos desde los que es posible mirar hacia dentro, pero no lo es en cambio mirar hacia afuera. –Lo verdadero carece de ventanas y, por ello, no tiene ningún sitio donde mirar afuera, al universo–.

Obra de los pasajes
Obra de los Pasajes, Q 2 a, 7

To pause therefore and seek the reasons of things is out of the question.

V. Woolf, Orlando, 1928.

Everyone wants the man who is still searching to have already reached his conclusion. A thousand voices are already telling him what he has found, and yet he knows that he hasn’t found anything.

A. Camus, “Enigma”, Summer, 1954.

No sé lo que busco, lo nombro con prudencia, me desdigo, me repito, avanzo y retrocedo. Sin embargo, se me ordena dar los nombres, o el nombre, de una vez para siempre. Entonces me revuelvo, ¿acaso lo que se nombra no se ha perdido ya?

A. Camus, “Enigma”, El verano, 1954.

El reformador más sincero, que en un lenguaje desgastado recomienda la innovación, al asumir el aparato categorial prefabricado y la mala filosofía que se se esconde tras él refuerza el poder de la realidad existente que pretendía quebrar. La falsa claridad es sólo otra expresión del mito. Este ha sido siempre oscuro y evidente a la vez, y desde siempre se ha distinguido por su familiaridad y por eximirse del trabajo del concepto.

La dialéctica de la ilustración, pág. 54 CEME – Centro de Estudios Miguel Enríquez – Archivo Chile

Autopsicografía

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«A medida que avanzaba aprendía más sobre mi propio cuerpo que sobre la superficie del muro. Era como caminar en mi piel y caminar en la piel del espacio.» G. Penone, La imagen del tacto, op. cit., p. 4.

G, Penone [1984], citado en G. Celant, Giuseppe Penone, op. cit., p. 156: «Lo mismo que el cerebro que tiene necesidad de espacio, incapaz como es de imaginarse en su espacio real, con mayor razón el hombre se siente oprimido en los espacios que tienen techos bajos. Es que la idea misma del pensamiento, y de la propagación del pensamiento, reclama un techo cóncavo. Sin duda, esta es la razón por la cual, en el pasado, la escultura figurativa se colocaba bajo arcos, en nichos, en el fondo de las ábsides.»

«Es un verdadero paisaje, con depresiones, lechos de quebradas y ríos, montañas, mesetas, un relieve parecido a la corteza terrestre. El paisaje que nos rodea, lo poseemos al interior de esta caja de proyección. Es el paisaje dentro del cual pensamos, el paisaje que nos envuelve, un paisaje para recorrer, para conocer.» Id., La imagen del tacto. op. cit., p. 7.

«Penone no se ha contentado con el proceso de frottage: recientemente ha tomado el molde de un cráneo y, tomando el molde del molde, desarrollando y repitiendo muchas veces la operación, ha terminado por formar una especie de enorme cebolla donde se superponen las gangas, las «pieles» virtuales del cráneo en metamorfosis. Se piensa en un iglú de yeso – es una habitación en todo caso. Es un lugar por excelencia, que nos enseña lo que «umbral» o «habitación» quieren decir: sería habitación no el sitio dentro de lo cual habitamos, sino lo que nos habita y nos incorpora a un tiempo.»  G. Didi-Huberman, Ser cráneo: lugar, contacto, pensamiento, escultura.