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Cuentos de Tokio. 1953. Yasujirō Ozu.

 

—Los otros embajadores me advierten de carestías, de concusiones, de conjuras, o bien me señalan minas de turquesas recién descubiertas, precios ventajosos de las pieles de marta, propuestas de suministros de armas damasquinas. ¿Y tú? — preguntó a Polo el Gran Kan—. Vuelves de comarcas tan lejanas y todo lo que sabes decirme son los pensamientos que se le ocurren al que toma el fresco por la noche sentado en el umbral de su casa. ¿De que te sirve, entonces, viajar tanto? — Es de noche, estamos sentados en las escalinatas de tu palacio, sopla un poco de viento — respondió Marco Polo—. Cualquiera que sea la comarca que mis palabras evoquen en torno a ti, la verás desde un observatorio situado como el tuyo, aunque en el lugar del palacio real haya una aldea lacustre y la brisa traiga el olor de un estuario fangoso. — Mi mirada es la del que esta absorto y medita, lo admito. ¿Pero y la tuya? Atraviesas archipiélagos, tundras, cadenas de montañas. Daría lo mismo que no te movieses de aquí.
El veneciano sabía que cuando Kublai se las tomaba con él era para seguir mejor el hilo de sus razonamientos; y que sus respuestas y objeciones se situaban en un discurso que ya se desenvolvía por cuenta propia en la cabeza del Gran Kan. O sea que entre ellos era indiferente que se enunciaran en voz alta problemas o soluciones, o que cada uno de los dos siguiera rumiándolos en silencio. En realidad estaban mudos, con los ojos entrecerrados, recostados sobre almohadones, meciéndose en hamacas, fumando largas pipas de ámbar.
Marco Polo imaginaba que respondía (o Kublai imaginaba su respuesta) que cuanto más se perdía en barrios desconocidos de ciudades lejanas, más entendía las otras ciudades que había atravesado para llegar hasta allí, y recorría las etapas de sus viajes, y aprendía a conocer el puerto del cual había zarpado, y los sitios familiares de su juventud, y los alrededores de su casa, y una placita de Venecia donde corría de pequeño.
Llegado a este punto Kublai Kan lo interrumpía o imaginaba que lo interrumpía, o Marco Polo imaginaba que lo interrumpía con una pregunta como: —¿Avanzas con la cabeza siempre vuelta hacia atrás? —o bien:—¿Lo que ves está siempre a tus espaldas? —o mejor:—¿ Tu viaje se desarrolla sólo en el pasado?

Todo para que Marco Polo pudiese explicar o imaginar que explicaba o que Kublai hubiese imaginado que explicaba o conseguir por último explicarse a sí mismo que aquello que buscaba era siempre algo que estaba delante de él, y aunque se tratara del pasado era un pasado que cambiaba a medida que él avanzaba en su viaje, porque el pasado del viajero cambia según el itinerario cumplido, no digamos ya el pasado próximo al que cada día que pasa añade un día, sino el pasado más remoto. Al llegar a cada nueva ciudad el viajero encuentra un pasado suyo que ya no sabía que tenía: la extrañeza de lo que no eres o no posees más te espera al paso en los lugares extraños y no poseídos. 

Las ciudades invisibles, Italo Calvino. Pág. 20.

 

Cuentos de Tokio. 1953. Yasujirō Ozu.

 

 

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Alles (Asturias)

 

“When you travel a lot, and when you love to just wander around and get lost, you can end up in the strangest spots. . . . I don’t know, it must be some sort of built-in radar that often directs me to places that are strangely quiet, or quietly strange.”

Wim Wenders, Places, strange and quiet.

Alles (Asturias)

 

Alles (Asturias)

 

La modernidad es lo transitorio, lo fugitivo, lo contingente, la mitad del arte, cuya otra mitad es lo eterno y lo inmutable. Ha habido una modernidad para cada pintor antiguo; la mayor parte de los hermosos retratos que nos quedan de tiempos anteriores están vestidos con trajes de su época. Son perfectamente armoniosos, porque el traje, el peinado e incluso el gesto, la mirada y la sonrisa (cada época tiene su porte, su mirada y su sonrisa) forman un todo de una completa vitalidad. Este elemento transitorio, fugitivo, cuyas metamorfosis son tan frecuentes, no tienen el derecho de despreciado o de prescindir de él. Suprimiéndolo, caen forzosamente en el vacío de una belleza abstracta e indefinible, como la de la única mujer antes del primer pecado.

Charles Baudelaire, El pintor de la vida moderna.

 

Alles (Asturias)

 

Alles (Asturias)

 

Sobre Alles escribió José Saro y Rojas en 1886: “Es Alles de lo más delicioso de Peñamellera Alta; frondosos castañedos, extensos praderíos, maizales vigorosos, acusan un suelo rico y feraz y deleitan la vista con la belleza inimitable del paisaje. Sorprende al viajero en aquellas soledades su hermosa iglesia, acaso la más bella de la zona oriental de Asturias, con una torre tan ligera y gallarda que es el encanto de cuantos la contemplan”.

narcosis

 

¿Las imágenes reclaman, en verdad, su propia destrucción?

Utz, p. 152; B. Chatwin.

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Human by Gábor Arion Kudász is now available at the #tipibookshop. Link in Bio. Bricks, taken in isolation, are more or less pointless. Like us, they only acquire their 'raison d'être' in association with their fellows. It is in their community that they have meaning. Whenever a brickie lays them out in any one of an infinite number of patterns, they form the structures of our houses, walls, factories and offices. They mark the boundary between Inside and Outside – between the inner kraal in which humanity subsists and the dangerous otherness of the bush, the desert, the sun and snow. As in any aesthetic enterprise, the successful interaction of function and form determines the beauty or ugliness of the building. People have been making and using bricks for thousands of years. Max Ferguson #photography #photographer #architecture #home #lines

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Vindicación y reivindicación del ojo. ¿No sería acaso la historia del arte moderno la historia de su exclusión? Georges Bataille la ha contado admirablemente; y sobre todo: ha querido avisarnos de los peligros de pretender verlo todo; esa enfermedad moderna que desciende fulminantemente sobre los protagonistas de su Histoire de l’oeil (…)

El resto, p. 5; Á. González.

Narcosis narcisista: por qué en la era de las redes sociales todos somos Narciso. AlterCultura. Alejandro Martínez Gallardo – 09/22/2018

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Instadialectics

Photo by @codycobb

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British Cops Want to Use AI to Spot Porn—But It Keeps Mistaking Desert Pics for Nudes

“Sometimes it comes up with a desert and it thinks its an indecent image or pornography,” Mark Stokes, the department’s head of digital and electronics forensics, recently told The Telegraph. “For some reason, lots of people have screen-savers of deserts and it picks it up thinking it is skin colour.”

Presents "Body landscape" By : @silvazquezphotography Congratulations and thanks for tagging #minimalism42. Check out this artists gallery for more awesome minimal shots! ________ @minimalism42 is a part of the @surreal42 (#surreal42) family. Follow @minimalism42 and tag your minimal creations to #minimalism42 for a chance to be featured. _________ Feature selected by @whispersaroundatree _________ #minimal #minimalism #surreal_minimalism #lightedlight #creative_minimalism #body #minimalchile #minimalha #lessismore #minimalzine #subjectivelyobjective #thisveryinstant #collecmag #somewheremagazine #abstractexpressionism #postthepeople #rentalmag #myfeatureshoot #lensculture #burnmagazine #oftheafternoon #verybusymag #ourmag #thisaintartschool #highsnobiety #seekthesimplicity #odtakeovers #archivecollectivemag

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“El algoritmo de la policía londinense no distingue un desierto de un desnudo.” (…) “Cuando el programa debía señalar o “flaggear” a personas desnudas fallaba y por mucho, demostrando poseer una mirada especialmente pecaminosa.” (…) “Confundía imágenes del desierto y sinuosas dunas de arena con piel humana, con cuerpos desnudos.”

https://www.instagram.com/p/Bf8zcw9BLmy/?hl=es&taken-by=rentalmagazine

-Send dunes.

sol/suelo/floor

Photograph of his brother, Gustave Caillebotte, with his dog in front of the Louvre, Paris.

 

Parler avec les mots des autres… voilà ce que je voudrais. Ce doit être ça la liberté.

Hablar con las palabras de otros… es lo que desearía. Es lo que debe ser la libertad.

To speak with the words of others… That’s what I’d like. That’s what freedom must be.

Extrait, 1:48:25 – La maman et la putain [1976], Jean Eustache.

peripeteia

VICKY VICTORIA (2016). Mapa visual con imágenes halladas en Internet y en el archivo familiar. / Visual Map built up with images found on the web and family photo-archive. 120×80 cm.

En un contexto social en el que el espacio público y la memoria histórica se hallan en deriva, se evidencia la imperiosa necesidad de reinvención de la noción de lo común. Resulta para ello imprescindible llevar a cabo un ejercicio de reflexión crítica, poniendo en cuestión lo habitual, lo asumido como natural dentro de nuestra cotidianidad.

In a social context in which public space and historical memory are drifting, an urgent need to reinvent the notion of the commons is evidenced. It is essential to carry out an exercise of critical reflection, questioning the habitual and taken-for-granted, all what is assumed as natural in our daily lives.
Monumento del Arco de la Victoria de Moncloa. / Victory Arch of Moncloa (Madrid).
Establecer un diálogo en relación al espacio público, la memoria y el arte, generando conexiones virtuales. / To establish a dialogue on public space, memory and art, creating virtual connections.
Fotografías de Albert Louis Deschamps tomadas a las pocas horas de la entrada de las tropas de Franco en Madrid a finales de marzo de 1939. En la imagen vemos el viaducto de Cantarranas o de los Quince Ojos, una de las estructuras que Eduardo Torroja Miret (1899-1961) construyó en la Ciudad Universitaria antes de la guerra. / Albert Louis Deschamp’s photographs taken a few hours after the entry of Franco’s troops in Madrid in late March 1939. The picture shows the Cantarranas or Fifteen Eyes Viaduct, one of the structures that Eduardo Torroja (1899-1961) built in the University City of Madrid before the war.

Paseo por una guerra antigua: memoria fragmentaria from B Prummer on Vimeo.

Un hombre mutilado camina, apoyándose en una muleta, por la Ciudad Universitaria de Madrid, donde perdió una pierna, recordando lo ocurrido durante la Guerra Civil…

Montaje realizado a partir del material grabado como práctica de fin de curso 1948-49 del IIEC por Luis García Berlanga, Juan Antonio Bardem, Florentino Soria y Agustín Navarro.

Dirección: Luis García Berlanga, Juan Antonio Bardem, Florentino Soria y Agustín Navarro.
Argumento y guión: Luis García Berlanga, Juan Antonio Bardem, Florentino Soria y Agustín Navarro.
Fotografía: Antonio Navarro Linares (B/N).
Reparto: Agustín Lamas.
Año de producción: 1949

Durante los años que estudiaba en la universidad, el váter como lugar de asilo perdió importancia. En vez de él vinieron cada vez más edificios, espacios y lugares. Y en éstos ya no tenia que entrar físicamente. Por regla general bastaba simplemente con que viera «el objeto que necesitaba». Éste podía ser un cobertizo, en alguna parte, para guardar herramientas, la cochera de los tranvías, un autobús que había quedado vacío durante la noche, un búnker subterráneo, aunque estuviera medio destruido por un ataque de sabe Dios qué guerra. La misma función podían cumplir espacios que en realidad, por sí mismos, no eran propiamente tales: la simple vista del espacio vacío que había dejado una rampa, la rampa de carga de una lechería, de una empresa de transportes o simplemente cualquier otra rampa, podía anunciar un posible refugio o una zona donde retirarse, y a veces paneles de carteles de propaganda comercial o electoral convertidos en pirámides si no en verdaderos cobijos eran posibles lugares de permanencia donde uno imaginaba que podía estar a cubierto, sin mojarse y caliente, cuando menos más caliente y más en casa que fuera, al aire libre.

Peter Handke. Ensayo sobre el Lugar Silencioso, Pág. 41.

“Vamos a imaginar que nos perdemos en el desierto de Australia. Nos perdemos y preguntamos a un aborigen cómo se llega a nuestro destino. Este se quedará unos instantes pensando, recordando el camino exacto. Después nos mirará seguro de sí mismo y comenzará a cantar. Cuando acabe, probablemente le volveremos a preguntar.

-Muy bonita la canción, pero ¿podría indicarnos el camino?

El aborigen se marchará ofendido. En su canción estaba el camino”.

Bruce Chatwin. Los trazos de la canción.

Anamnesis

The artist struggling whith ellipses in a still life may end up with a painting dotted with doughnut-like formations that are supposed to represent the rims of cylindrical vessels.

Some ellipses appear lop-sided, others look like UFOs. In several cases, the ellipses appear to inhabit a different space to that of the vessel concerned.

How can the artist overcome the problem of painting ellipses on objects?

The still life artist may find painting ellipses difficult to avoid, as many household objects contain ellipses. The list is endless: vases, teacups, teapots, mugs, urns, saucers, eggcups, tankards, dishes, pots, pipes, cake tins, wine glasses and bottles.

This can be a headache for the artist wishing to steer clear of such elements. But the hurdle of drawing ellipses is a common one which can be overcome. Before making improvements, the following practices need to be addressed, including the most common issue, giving the ellipse corners.

Drawing the ellipse asymmetrically. The ellipse might slant to one side resulting in a tear-shaped ellipse.

Another common mistake is illustrating the rim of the vessel as a single line without suggesting any depth to the rim depicted.

Rendering dark lines around the ellipse, even though lines cannot always be discerned on areas on the actual rim.

Failing to accord the base of the cylindrical object with the rim at the top, resulting in a vessel that appears to inhabit two areas of space at the same time. A common example is drawing the base of the cylinder as a straight line, and the ellipse at the top as an ovoid.