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Alles (Asturias)

 

“When you travel a lot, and when you love to just wander around and get lost, you can end up in the strangest spots. . . . I don’t know, it must be some sort of built-in radar that often directs me to places that are strangely quiet, or quietly strange.”

Wim Wenders, Places, strange and quiet.

Alles (Asturias)

 

Alles (Asturias)

 

La modernidad es lo transitorio, lo fugitivo, lo contingente, la mitad del arte, cuya otra mitad es lo eterno y lo inmutable. Ha habido una modernidad para cada pintor antiguo; la mayor parte de los hermosos retratos que nos quedan de tiempos anteriores están vestidos con trajes de su época. Son perfectamente armoniosos, porque el traje, el peinado e incluso el gesto, la mirada y la sonrisa (cada época tiene su porte, su mirada y su sonrisa) forman un todo de una completa vitalidad. Este elemento transitorio, fugitivo, cuyas metamorfosis son tan frecuentes, no tienen el derecho de despreciado o de prescindir de él. Suprimiéndolo, caen forzosamente en el vacío de una belleza abstracta e indefinible, como la de la única mujer antes del primer pecado.

Charles Baudelaire, El pintor de la vida moderna.

 

Alles (Asturias)

 

Alles (Asturias)

 

Sobre Alles escribió José Saro y Rojas en 1886: “Es Alles de lo más delicioso de Peñamellera Alta; frondosos castañedos, extensos praderíos, maizales vigorosos, acusan un suelo rico y feraz y deleitan la vista con la belleza inimitable del paisaje. Sorprende al viajero en aquellas soledades su hermosa iglesia, acaso la más bella de la zona oriental de Asturias, con una torre tan ligera y gallarda que es el encanto de cuantos la contemplan”.

¿Por qué yo soy yo y no soy tú?

Cuando el niño era niño,
era el tiempo de estas preguntas:
¿Por qué yo soy yo y no soy tú?
¿Por qué estoy aquí y por qué no allí?
¿Cuándo empezó el tiempo y dónde acaba el espacio?
¿Es la vida bajo el sol tan sólo un sueño?
¿Es lo que veo y oigo y huelo,
sólo una ilusión de un mundo antes del mundo?
Vistas las acciones del Mal y de la gente,
¿existe realmente la maldad?
¿Cómo es posible que yo, que soy quien soy,
no haya sido antes de existir
y que algún día yo, que soy quien soy,
deje ya de ser quien soy?

Con este poema de Peter Handke se abre la película Cielo sobre Berlín (1987) de Wim Wenders. “La película, rodada por Henri Alekan, que trabajó con Jean Cocteau en
La Belle et la Bête, muestra el punto de vista de los ángeles en color
sepia y pasa a color para mostrar el punto de vista de los humanos.
Durante la película, Wenders y Alekan usaron unas medias de seda de la
abuela del último como filtro para las secuencias monocromas.” (Fuente)