{"id":1588,"date":"2021-01-18T14:34:04","date_gmt":"2021-01-18T13:34:04","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.bprummer.com\/?p=1588"},"modified":"2021-01-18T15:00:25","modified_gmt":"2021-01-18T14:00:25","slug":"temor-al-envejecimiento","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/blog.bprummer.com\/?p=1588","title":{"rendered":"temor al envejecimiento"},"content":{"rendered":"<blockquote><p><strong>Qu\u00e9 tiene de bueno que haya tantas personas mayores <\/strong><\/p>\n<p>Aunque se acepte que el proceso que nos ha tra\u00eddo el envejecimiento demogr\u00e1fico no es perverso, seguir\u00e1 habiendo quien sostenga que todo funcionar\u00eda mejor si hubiese menos personas mayores, porque son una carga para el resto de edades.<\/p>\n<p>Si se acepta esta afirmaci\u00f3n, s\u00f3lo quedan dos soluciones: eliminar viejos y discapacitados, como hizo el r\u00e9gimen nazi, o fomentar m\u00e1s juventud, por la v\u00eda natalista o incentivando la inmigraci\u00f3n de j\u00f3venes. Ya se ha argumentado que \u00e9sta es una concepci\u00f3n err\u00f3nea de las poblaciones, est\u00e1tica, no evolutiva, donde las edades no tienen pasado y suponen clases de personas, no etapas de la vida. Pero no es necesario, porque incluso la premisa principal, que \u201clas cosas ir\u00edan mejor sin tantas personas mayores\u201d, es falsa.<\/p>\n<p>En primer lugar, en estrictos t\u00e9rminos demogr\u00e1ficos, mantener la pir\u00e1mide del pasado a la vez que se mejora le esperanza de vida (recu\u00e9rdese que no ha dejado de hacerlo desde hace m\u00e1s de un siglo) provocar\u00eda ritmos de crecimiento explosivos que degradar\u00edan<br \/>\nenormemente no s\u00f3lo los recursos disponibles, sino nuestras condiciones de vida en general.<\/p>\n<p>Pero el principal error est\u00e1 en suponer que la vejez es una carga social. En esa convicci\u00f3n se unen la concepci\u00f3n est\u00e1tica de las edades (como si fuesen entidades inmutables y ya conocidas que las personas van atravesando sin cambiarlas), y una realidad hist\u00f3rica: en el pasado los mayores han sido una parte de la poblaci\u00f3n muy vulnerable y necesitada.<\/p>\n<p>En efecto, los ciclos de vida t\u00edpicos del pasado no s\u00f3lo eliminaban a la mayor\u00eda de las personas antes de su vejez; los escasos supervivientes la alcanzaban, adem\u00e1s, en p\u00e9simas condiciones. Cuando en Espa\u00f1a se hicieron los primeros estudios sociol\u00f3gicos sobre la vejez, all\u00e1 por los a\u00f1os setenta y ochenta del siglo XX, los impulsores fueron organizaciones ben\u00e9ficas como Caritas o Cruz Roja, y los resultados confirmaron un cuadro triste. La vejez mayoritaria se caracterizaba por la mala salud, la pobreza, la escasez de estudios y cultura, la soledad (especialmente en forma de mujeres viudas), el aislamiento en zonas rurales o el desarraigo y la desconexi\u00f3n del entorno en las urbanas, la movilidad reducida, la casi nula participaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>Suponer que esas caracter\u00edsticas corresponden a la vejez \u201cper se\u201d es un error en el que se sustentan la mayor\u00eda de las alarmas demogr\u00e1ficas. Lo cierto es que ese dibujo corresponde a un momento muy particular, encarnado por unas generaciones muy concretas y damnificadas por su historia anterior. Quienes nacieron en el primer cuarto del siglo XX en Espa\u00f1a, vivieron su juventud durante la guerra civil, su vida adulta en la posguerra, y la madurez en los a\u00f1os cincuenta y sesenta. Al llegar a la vejez arrastraban un amplio bagaje de desastres materiales y humanos: m\u00faltiples crisis de sistemas pol\u00edticos y de gobierno, el hundimiento del sistema econ\u00f3mico basado en el sector primario, al ocaso del mundo rural y la masiva emigraci\u00f3n a las ciudades, la perdida de valor de sus conocimientos, su patrimonio o su forma de ganarse la vida. Llegaron, adem\u00e1s, sin colch\u00f3n econ\u00f3mico o social, sin pensiones contributivas. Buena parte de su trabajo no fue asalariado, la mayor\u00eda eran mujeres viudas, el Estado del Bienestar estaba apenas desarrollado, y el mundo era de los j\u00f3venes.<\/p>\n<p>En cambio la nueva vejez actual recoge toda una vida de mejoras generacionales muy sustanciales, empezando por la simple supervivencia, y en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas este proceso se acentuar\u00e1 a\u00fan m\u00e1s hasta hacer com\u00fan vidas de m\u00e1s de noventa a\u00f1os. Pero previamente largas vidas de trabajo y de cotizaci\u00f3n han contribuido a la prosperidad econ\u00f3mica del pa\u00eds, y a que hoy se alcance la vejez en una situaci\u00f3n muy distinta a la de hace escasas d\u00e9cadas. La extensi\u00f3n generacional de las vidas completas (no interrumpidas o arruinadas por guerras, hambrunas o grandes epidemias), de una infancia no interrumpida prematuramente por el trabajo precoz, escolarizada, incluso con estudios medios (tambi\u00e9n para las mujeres), la posibilidad de tener pocos hijos y dotarlos bien, la de tener un patrimonio propio (una amplia mayor\u00eda son propietarios de su vivienda al cumplir los 65), la de envejecer con la pareja en vez de enviudar pronto\u2026 todo apunta a una nueva vejez no s\u00f3lo abundante, sino revolucionaria en sus capacidades de apoyar a sus ascendientes y descendientes, a sus propias parejas y coet\u00e1neos, a las sociedades de las que forman parte.<\/p>\n<p>Mucho se habla del coste de las pensiones (en su mayor parte salario diferido ganado trabajando, no debe olvidarse), pero pocos analistas econ\u00f3micos nos explican que los mayores fondos privados para invertir a largo plazo y en sectores emergentes de alto riesgo, se han creado y se engrosan gracias al cambio en la pir\u00e1mide de poblaci\u00f3n y al capital de quienes hoy envejecen (por no hablar de su contribuci\u00f3n a aplacar los efectos de la crisis de empleo ayudando a los j\u00f3venes de la familia). Pero tambi\u00e9n en el sistema p\u00fablico las cotizaciones laborales generaron siempre super\u00e1vit a medida que las nuevas generaciones extend\u00edan su supervivencia y mejoraban sus caracter\u00edsticas, y ese excedente de caja, hasta los pactos de Toledo, nunca se almacen\u00f3 para los futuros pensionistas, sino que se emple\u00f3 en mejorar el propio Estado, sus servicios y sus infraestructuras. Poco se habla de la ventaja que supone para cualquier pa\u00eds que en su econom\u00eda el consumo se encuentre diversificado en vez de concentrarse en hogares de personas adultas con ni\u00f1os (desde el sector del turismo, tan importante en Espa\u00f1a, o desde el del transporte, podr\u00edan ponderarse mucho las ventajas de una pir\u00e1mide como la actual). Se acepta que el gasto sanitario se ha disparado por culpa de la vejez (es falso, el cambio de la pir\u00e1mide apenas explica el 6% de su crecimiento) pero es raro el reconocimiento del impulso que ha supuesto a la mejora sanitaria, al avance en la investigaci\u00f3n (pero tambi\u00e9n en el negocio) en medicina y en farmacolog\u00eda, al aumento<br \/>\ndel empleo en servicios.<\/p>\n<p>Ning\u00fan Estado contempor\u00e1neo ha dado con la f\u00f3rmula para obligar a sus ciudadanos a revertir las tendencias demogr\u00e1ficas modernizadoras. La supervivencia y buena crianza de quienes nacen sigue siendo cada d\u00eda m\u00e1s importante para quienes les traen al mundo, y el empe\u00f1o en dotarles de una vida completa es un esfuerzo privado y colectivo que cada d\u00eda cuenta con m\u00e1s recursos y esfuerzos. Esto es lo que ha revolucionado literalmente las poblaciones humanas, empezando por la duraci\u00f3n de la vida, siguiendo por la relajaci\u00f3n de las alt\u00edsimas fecundidades del pasado, y extendi\u00e9ndose por tanto a la forma de la pir\u00e1mide poblacional y a la significaci\u00f3n de todas las etapas de la vida. Y esa revoluci\u00f3n no ha terminado, sino que impulsa la mayor de las transformaciones sociales del mundo contempor\u00e1neo: la que experimenta la vejez recogiendo todas las mejoras vividas anteriormente, desde la infancia.<\/p>\n<p>No son la elevada esperanza de vida, la baja fecundidad o la nueva pir\u00e1mide de poblaci\u00f3n los que deben provocar sensaci\u00f3n de peligro; es el miedo al cambio demogr\u00e1fico lo que resulta err\u00f3neo y peligroso. Las sucesivas generaciones de personas mayores est\u00e1n cambiando el mundo para bien, desde que nacieron, y lo har\u00e1n todav\u00eda m\u00e1s en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas. A las sociedades contempor\u00e1neas les urge apoyar y aprovechar estas novedades, en vez intentar revertirlas.<\/p>\n<p><strong>P\u00e9rez D\u00edaz, Julio (2016). \u201cEl temor al envejecimiento demogr\u00e1fico\u201den Joan Subirats Humet et. al. (2016) Edades en transici\u00f3n. Envejecer en el siglo XXI. Barcelona, Ed. Ariel (pp. 44-54).<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blog.bprummer.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/T5_P\u00c9REZ_D\u00cdAZ_2016_El_temor_al_envejecimiento_demogr\u00e1fico.pdf\">T5_P\u00c9REZ_D\u00cdAZ_2016_El_temor_al_envejecimiento_demogr\u00e1fico<\/a><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Qu\u00e9 tiene de bueno que haya tantas personas mayores Aunque se acepte que el proceso que nos ha tra\u00eddo el envejecimiento demogr\u00e1fico no es perverso, seguir\u00e1 habiendo quien sostenga que todo funcionar\u00eda mejor si hubiese menos personas mayores, porque son&hellip;  <\/p>\n<p class=\"more-link\"><a href=\"http:\/\/blog.bprummer.com\/?p=1588\">Continue reading <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[93,314,316,317,315],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/blog.bprummer.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1588"}],"collection":[{"href":"http:\/\/blog.bprummer.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/blog.bprummer.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.bprummer.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.bprummer.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1588"}],"version-history":[{"count":10,"href":"http:\/\/blog.bprummer.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1588\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1600,"href":"http:\/\/blog.bprummer.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1588\/revisions\/1600"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/blog.bprummer.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1588"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.bprummer.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1588"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.bprummer.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1588"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}